jueves, 6 de febrero de 2020

Del enamoramiento como fórmula magistral.

Entonces, estaba diciendo en Tudela, hace unas semanas, que la psicosis no es verdad ni mentira, sino ficción. Metáfora de lo que aún es pronto para nombrar, porque se derrama. "La ficción da forma a lo que se derrama en nosotras" (Anne Carson)

De los diez años de estudio sobre el delirio (estudio situado, encarnado, poniendo algo más que el cuerpo en la batalla), más otros diez de distancia y reflexión a posteriori, me queda una sensación, casi anodina, de que es tan solo un recurso, uno de tantos, para tiempos difíciles. Pero ay, la escritura, la escritura es vicio de la mente en llamas. Con toda la serenidad que me acompaña de un tiempo a esta parte, la escritura sigue provocando incendios, cuando no es agua de lluvia contra esa misma fiebre. Entonces toda escritura es también ficción, en el acto de recoger inundaciones en redes de palabras que le hablan siempre a alguien, a quien sea. A quien viene a leer con franqueza o alevosía, con el cuerpo en búsqueda o con la indiferencia maquillándole los ojos, con hambre de ficción o dudas tormentosas. A quien seas, bienvenidx.

Por ejemplo podrías ser una buena amiga en la distancia, comprobando si vuelvo a estar enamorada. O un amante confundido con los nombres del cariño, sosteniendo la calavera que vino a sustituir a la aburrida margarita, preguntándote si eres o no eres. Podrías ser incluso un enemigo, queriendo descubrir algún novedoso talón de aquiles, por si no tuvieras suficiente, en estas tierras tan poco heroicas. A veces quien lee y relee soy yo misma, por si acaso no me reconozco, o me reconozco demasiado. Para esto y mucho más el vicio de la escritura, que calma y sana porque es un juego casi musical, de máxima concentración, fuente de salud obligatoria a poco que se piense un poquito, en estos tiempos de estímulos tan feroces como intermitentes.

En esta carta de hoy te cuento que he aprendido a desenamorarme rapidísimo, no por frivolidad ni confusión emocional, sino porque el enamoramiento es un tipo de ficción que he conseguido iluminar sin drama ni tormento, viéndose que era sustancia juguetona para amenizar rincones del alma en trance nómada. Y viéndose también que no aprovecha si se juega en solitario, por ser asunto sociable, y divertido. Así que las personas fantasiosas, que por tal me tengo sin rubor alguno, hemos de tener localizado cierto tipo de interruptor bioquímico, por si hubera que apagarlo para ahorrar combustible en un planeta tan dañado como este. De esta forma, sabiendo de antemano dónde está el botoncito, podremos activarlo si, y solo si, los vientos son favorables, respons-hábiles, y tentaculares. On/Of. En caso contrario, se aconseja el método de conservación en frío de la sustancia, en espera de tiempos más propicios para la lírica y el esparcimiento de los sentidos.

Como amores hay tantos, propongo dejar el enamoramiento solamente para casos de emergencia emocional (nunca mejor dicho), y ocuparnos alegres de cultivar otros jardines, como el de la amistad, el compañerismo, la familia que viene de camino, el amor al arte, o el amor propio. El quererse (con se recíproco, y también reflexivo), un clásico contemporáneo.

domingo, 2 de febrero de 2020

Domingo

¿Qué vamos a hacer ahora?
Nos tenemos las unas a las otras.

La psicosis no es verdad ni mentira, es ficción. Como el enamoramiento. 



martes, 21 de enero de 2020

Metametáfora

Las metáforas conectan el mundo real con el imaginado. Puede que no existan fronteras y se trate más bien de algo continuo, sinuoso, blandito, tentacular...

Una zona de dunas, incolonizable.
Un ir y venir del cuerpo a la soledad, entretejiendo salud por el camino.

Con cuidado, con mucho cuidado, podría ser una forma de vida, la metáfora como continuum entre lo que flota y lo que trae de vuelta a la tierra, por más dañada que esté (la tierra y sus cansancios). Habría que enhebrar el remoloneo con el arrebujarse, trenzar la pereza con la ternura radical, y los monstruos con el peluche. Igual que construimos castillos en el aire podríamos también hacernos barro y materia con densidades completamente nuevas, y esculturarnos, como quien dice.

Sin relación no hay forma.



miércoles, 8 de enero de 2020

La vuelta al cole

Voy viendo cómo se templa
el borde redondeado de alguna fábula
(sin moralina ni moraleja)
así que lo arropo un poco
y vuelvo con mis asuntos

por ejemplo al sofá
donde miro al techo
y limo contradicciones
para que nadie se haga daño al caer

Me noto algo pre-ocupada
con esto de los afectos
aprendiendo otros idiomas
del quererse
y palabras deliciosas
como respons-habilidad, 
regalo navideño de Donna Haraway
para estos tiempos del Chthuluceno.

Que me quedo yo pensando....
recién estrenado "Seguir con el problema"
si los tentáculos y los rizomas
no serán en el fondo algo parientes.