domingo, 25 de agosto de 2013

Sin relación no hay forma

Entro en la cuenta de este blog en una especie de estado de gracia.

Y lo que me frena, ahora por momentos, no es el miedo a la página en blanco.

Tengo la sensación diáfana de estar soñando despierta, los sentidos en estado de irrealidad, la realidad, sin embargo, a mi lado, sin alterarse lo más mínimo. Todo sucede dentro, nada hay de extraño en las creencias sobre el mundo, en las hipótesis, en las interpretaciones. No es un delirio. Es mejor que eso. Y sin embargo no sé explicarlo, me cuesta avanzar con las palabras, pero me llena de satisfacción estar escribiendo esto. De nuevo es debido a que quizá haya alguien que pueda sentirse igual, y sólo alcance a decir "sí" o "creo que sí" apenas con la mente, sin saber, como me sucede a mi ahora mismo, explicarlo con palabras. Si estás leyendo esto y te pasa algo parecido, celebra la vida cada segundo, conócete y sigue adelante. (No son órdenes, ni siquiera consejos, son palabras rápidas) Buena suerte.

Ya está, no tengo pensado seguir demasiado tiempo con circunloquios, mucho menos haciéndome la misteriosa. Me siento muy agradecida con un amigo, con más, con todxs.

No , no es del todo sincero, está incompleto. Sí voy a seguir escribiendo, no tendría sentido dejarlo ahora. No hay más truco en un deliro que la relación que se establece. Truco para iniciarlo, para llevarlo y para detenerlo. El problema no es simple, ya que el quid de la cuestión no es la naturaleza física de la realidad vista o percibida, la cuestión no es si lo que se piensa es real o no es real. Estas son dudas ontológicas, metafísicas, las tiene cualquiera sobre un montón de cosas (el amor, la propia sinceridad, las emociones, los recuerdos...) Cuando hablo de relación, me refiero a que lo complicado es saber entre qué partes se establece la relación, quienes son los invitados a conocerse, y por supuesto, llevarse bien. ¿Podemos pensar en que los invitados sean la realidad y la creencia? ¿la realidad y la ficción? ¿la confianza y la desconfianza? ¿la física y la metafísica? ¿Por qué una relación sólo de dos?

Precisamente, descubrir quién o qué se está poniendo en relación, quiénes o qués deberán llevarse bien, al menos al punto mínimo de comprenderse sin agredirse, de negociar espacios de cohabitación, aunque sea efímera, etérea y complejísima. Pero ha de intentarse hacerlo posible. Hasta la amistad cómplice, llegar es posible, y tanto que sí. Nada más. Es el espíritu de Hearing Voices. Ahora entiendo por qué en la época en que más escribía sobre delirios, más delirios tenía, había que pillarlos, comprenderlos, darles unas cuantas vueltas, hacerse amiga de tales extraños compañeros de viaje, para poder confiar en que no me hiciesen daño. Y así nos pasamos la vida, buscando querer y que nos quieran.

Una relación posible consiste en nombrar y que nos nombren. Alguien nombra a algo o a alguien. Yo nombrador, tú nombrado. O viceversa. Toma relación. Pasamos a tres bandas: el que nombra, lo nombrado, el nombre. Se complica, ¿verdad? Bueno, dejo a Derrida para otro momento, pero nos quedamos con que, para empezar, no es fácil saber exactamente entre quién o qué ha de construirse la relación que se convertirá en una de amistad. Pero nadie ha dicho que lo sea. Hacerse preguntas es muy eskizo, hay que aprovechar esa ventaja.. ¿de serie?  Buenas noches.

domingo, 11 de agosto de 2013

Un lugar decente en un corazón de andar por casa

  Existen formas extrañas de gestionar el miedo, los conflictos, las pérdidas y los desencuentros. También aquello que no se entiende, que duele demasiado, que no encuentra acomodo en los cauces autorizados de la angustia.
Vale canalizar el dolor con rabia, con llanto, con irascibilidad y baja laboral.
Pero si no trabajas, si no cuentas para nadie, si tus dolores insoportables no están recopilados en políticas públicas... entonces es probable que lo que sientas, simplemente, sea terror a la exclusión social. Yo sé de una forma terrible, y a la vez extraordinariamente creativa, de canalizar el miedo a la exclusión social: imaginarte que existes para todo el mundo.  Contra el ninguneamiento nuestra mente inventó las ideas autorreferenciales. Contra nadie que nos atiende, nos atienden todos, nos persiguen, nos espían, nos controlan, nos rehacen y nos bloquean. La increíble venganza ficticia de los invisibles. La ausencia de protagonismo se convierte en borrachera de protagonismo. No inventamos nosotros la necesidad de protagonismo, sino el mundo que te dice que debes tener éxito, contar, figurar, "estar en el candelabro". Poca gente lo está, y no por mucho tiempo, pero el capitalismo insaciable pide éxito insaciable, y será culpa tuya si no lo consigues. Así que, para aquellas personas conscientes del dolor de no existir para casi nadie, se inventarán una isla mental en la que existen para todo el mundo. Si topan con un psiquiatra, serán los protagonistas de su recetario una vez cada tres meses. Pero si topan con un amigo, serán el amigo más dificil, pero habrán tenido suerte, porque la buena gente se preocupa de quien sufre, de quien está perdido. Un amigo buena gente es mucho mejor que un psiquiatra, sí que lo es.
Si tú eres ese amigo, no tengas miedo a hablar de aquello que para ti es la verdad. Tu amigo con "esquizofrenia" no es idiota, a fuerza de hacerle ver que para ti existe con toda la fuerza de una vida humilde, con todo el protagonismo que cuenta para ocupar un lugar decente en un corazón de andar por casa, tu amigo sembrado de ideas autorrefenciales pasará un duelo en el que perderá importancia para los servicios secretos, para la policía, para el estado o para la iglesia (paranoias que vienen, desde hace un par de siglos, a sustituir a las encarnaciones clásicas del jesucristo y el napoleón, ya que las paranoias también están  históricamente situadas). Pasado ese duelo, se descubrirá en un espejo humano, demasiado humano, y verá a sus amigos sin filtro, a su corazón sin límite, a su enorme suerte, y a su existencia pequeñita rodeada de dignidad.
Un poquito de esto, es muchísimo.

miércoles, 31 de julio de 2013

Aprendiendo que:



- Hay que dejar reposar los delirios: los propios y los ajenos.
- El silencio es un tesoro cuando hace falta.
- Se puede vivir sin tele.
- El activismo puede no ser revolucionario, ni siquiera resistente.
- La tristeza es pegajosa, pero no es incompatible con la alegría.
- La rabia es buen combustible, pero nunca un objetivo.
. La decepción envejece.
- La sospecha entretiene muchísimo, sin pasarse.
- El cariño puede no tener límites.
- Judith Butler es eterna e infinita.
- La universidad deprime como institución, pero es un buen entrenamiento para muchas cosas.
- El modelo médico de la discapacidad desvela su ideología cada día que pasa.
- La desmedicalización existe. El futuro, a lo mejor, también.
- Desnudar categorías tiene su punto erótico.

martes, 23 de julio de 2013

Apoyo a Saltando Muros

Mi relación con el blog y proyecto Saltando Muros fue peculiar desde el principio. Como en cualquier otra relación humana (pues Saltando Muros son, ante todo, personas), hay malentendidos y algún desencuentro. Hubo momentos en que llegué a pensar que eran demasiado tibios en sus posicionamientos, tibios e incluso cobardes, con algún episodio de censura de comentarios en temas relacionados con vivir sin medicación.

Ahora puedo entender muchas cosas. Saltando Muros es un proyecto grande, mediático, quizá de los más mediáticos y conocidos en este incipiente pero más que animado mundo de la blogosfera psiquiátrica. Tienen miles de visitas y seguidorxs en sus páginas (blog, redes sociales...),  y cada vez se estaban abriendo más a posicionamientos críticos, en los que participaban profesionales de distintas disciplinas, dando versiones diferentes a las patrocinadas por la industria farmacéutica. Todo esto levanta ampollas, precisamente en los sectores que no quieren que nada cambie, en los sectores que no quieren que hablen los diagnosticados, que no quieren que se produzca verdadero debate científico, y menos aún, que todo esto suceda ante las pantallas de miles de personas, que se meta en sus casas y en sus cerebros, que siembre la duda sobre si otra forma de abordar la salud mental pudiera ser posible, y se la estuvieran negando por oscuros intereses que nada tienen que ver, precisamente, con la recuperación de las personas diagnosticadas por la psiquiatría.

Saltando Muros ya nació, ya creció, circuló,  marcó una linea y se dio a conocer muy generosamente. Ahora, con esta amenaza de clausura, la gente va a saber más cosas aún de las que sabía, va a solidarizarse más, va a querer seguir llevando su antorcha. y en eso estamos muchos, cada vez más por lo que veo todos los días. Al final, solo tengo buenas palabras para Saltando Muros. Sea de esta forma o de otra, no van a callarnos. Pero deberían saber que si tumban este proyecto, la repercusión mediática puede ser más fuerte aún de la que tenía el propio proyecto, miles de personas se convierten en  muchas más personas, las redes sociales funcionan siempre en progresión geométrica. Las personas diagnosticadas, en general,  tenemos mucho tiempo libre, un lujo escaso que intentamos aprovechar bien.

Saltando Muros, búscalo por aquí, y por allí, y dale ánimos.

domingo, 21 de julio de 2013

La subjetividad en la ciencia. Entrevista a Javier Peteiro

Javier Peteiro, doctor en medicina y bioquímico, es entrevistado en el programa "Actuaciencia", en Cuac.Fm (radio comunitaria de A Coruña), a propósito de su libro: El autoritarismo científico. Que la disfruteis

sábado, 13 de julio de 2013

Berlin. Pride Parade. (Orgullo loco y tullido)

Hace muchos, muchos años... se perdió en su candidez.
Pero no es del todo cierto.
Se había esfumado, no sin ayuda, a los diecinueve años.
Luego siempre todo fue ilusión de equivocarse... por confiada, sabiendo que eran humanos.
Pero la desconfianza llega para quedarse
y en la fiesta nos divertiremos, como todo el mundo.
Todo lo contrario fue una lucha sin cuartel, tuvo extremos y olvidos.
En los extremos habitaron los fantasmas.
En los olvidos la paz y la risa
...y en las tardes de verano, los orgasmos hablan.

Casi todo lo demás es tristeza en forma de cuento.
No era yo, pero podría serlo.

La esquizofrenia es sabia en mundos posibles, por eso la aceptamos como personaje de ficción. Cuidado con reirse de la gente herida, cuidado con manipular su historia, cuidado con la transparencia, el cristal que nos separa puede hacer daño al romperse, porque al no verlo... Con la opacidad es todo más sencillo, no se ve nada, luego debe haber de todo.

Se abrieron las compuertas y Federico le gritó ayes a las niñas gitanas, cuidado con los cascabeles, les dijo. Enrique en cambio se dijo que beber y hacer música no podía ser grave, que si acaso lo grave eran otras cosas. Y Estrella sigue llorando la suerte de los gitanos. Yo, por no saber, no quiero saber nada, pero si me tocas el cante se pondrán las rosas como espinas, se estremecerán las aguas quietas, y ningún cielo de números será suficiente para hacer adormecer a tu fantasma. Desde que hablo de esta forma me habitan árboles los pensamientos.

Gran magia hablar siempre en contra de la corriente.
El río donde me encuentro contigo corre veloz, un confuso alboroto de hiperespacio, una laguna de novedades, un espejo sin fondo, ningún acuerdo necesario y millones de mundos posibles. a las que sueñan.

lunes, 1 de julio de 2013

CURACTIVISMO

Hoy me despierto con este palabro del título.

Dícese del proceso curativo que tiene como metodología principal la implicación en proyectos sociales, asociada a grados altos de socialización, emoción, aprendizaje y retroalimentación. Posee además la propiedad de la utilidad social, redundando en beneficios para los demás, que se suman a los explícitamente terapéuticos. De hecho, resulta enormemente dificil discernir dónde y cuándo acaban los unos y empiezan los otros, y vicerversa, y viceversa, y viceversa....En el acto de redundar en beneficios sociales, se disuelve el carácter individualista que caracteriza a otros enfoques terapéuticos típicos, facilitando una visión interdependiente y no dicotomizada de las relaciones del individuo con la sociedad, donde el todo es muchísimo más (pero sobre todo otra cosa) que la suma de las partes.


 Nadie educa a nadie, nadie se educa a sí mismo, los hombres se educan entre sí mediatizados por el mundo 
 Paulo Freire